Revocos de Tierra

A veces, los sueños se convierten en realidad.

Este fin de semana hemos organizado finalmente el taller de revocos de tierra para dar por terminado el taller de autoconstrucción de horno de adobe que empezamos en Esta Es Una Plaza a principios de junio.

Durante el anterior fin de semana preparamos las diferentes probetas con distintas proporciones de tierra, arena, fibras y aditivos naturales, para someterlas a una serie de ensayos con los poder compararlas entre sí.

A falta de estiércol de vaca, hermoso aglutinante que figura en la literatura sobre tierra como uno de los más efectivos, las pruebas se centraron en el uso de cal, aceite de linaza y “babaza” de paja como aditivos para conseguir obtener una mezcla lo suficientemente impermeable para proteger el adobe durante un tiempo razonable.

La “babaza” de paja es el gel que genera ésta cuando se la sumerge en agua y comienza su proceso de pudrición. Cuanto peor huele, mejor resultado.

Durante los ensayos pudimos comprobar in situ como mayores proporciones de arena ofrecen mayor resistencia a la abrasión pero, en cambio, la cohesión entre partículas se reduce notablemente al disminuir la proporción de arcilla. En nuestro caso, al partir de una tierra con alto contenido en áridos y cuya arcilla era la mínima necesaria para poder fabricar adobes con seguridad, el resultado del ensayo del chorro de agua fue fatal en proporciones superiores a 2:1.

Este ensayo consistió en someter a la probeta de revoco al impacto de un chorro de agua a presión a una distancia de un palmo durante 15 segundos. El ensayo puede variar siempre y cuando se ingenie un método para poder comparar las probetas entre sí y obtener la información suficiente para llegar a alguna conclusión.

ensayos

Los mejores resultados se obtuvieron con cal por un lado y babaza+aceite por el otro. Como uno de los condicionantes era estético, se optó por utilizar la mezcla de babaza+aceite para conservar el color de la tierra:

  • 1 parte de tierra.
  • 2 partes de arena.
  • 5% de aceite de linaza.
  • La “babaza” necesaria para conseguir una masa trabajable.

Esta receta no puede considerarse universal, ya que cada tierra es diferente. Es por ello por lo que se recomienda que se haga el mismo proceso de ensayar diferentes muestras cada vez que se trabaje con una tierra diferente y nunca dar por absolutas las fórmulas que aparezcan en los libros.

Otro de los condicionantes era intentar respetar, de alguna manera, el aspecto rústico de los adobes vistos con el que todos nos habíamos familiarizado tras terminar el proceso de fabricación del horno. Para ello, las pruebas se hicieron tanto para revoco grueso, de 1,5 cm de espesor, como para una capa de apenas 5 mm que evitara tapar las juntas.

Esta última capa fina ofreció resultados satisfactorios al chorro de agua a presión por lo que fue finalmente nuestra elección para revocar el horno.

brochazo

La aplicación pudo realizarse directamente con brocha, por lo que se aceleró y facilitó el proceso, dando tiempo a terminarlo en un solo día. Eso sí, después de “pintar” las paredes de adobe con la mezcla impermeabilizadora, ésta se apretó con la paleta para cerrar los poros del revoco y aumentar su resistencia al paso de agua. Para ejecutar este repretado, conviene hacerlo con fratás de madera, ya que está más que comprobado que al hacerlo con herramientas de metal se produce una abrasión que oscurece la superficie.

revoco

De todas formas, la utilización de una capa fina de revoco como única barrera protectora del horno frente a la lluvia hace imprescindible una supervisión de su evolución y un más que probable mantenimiento. Considerando la facilidad de la aplicación de este tipo de revestimiento y la implicación de todas las personas que acuden diariamente a EEUP, consideramos que esta tarea de conservación puede resolverse como otra actividad más para poder participar en común dentro de este espacio.

Pero, como todo experimento, habrá que atender y revisar los resultados de esta experiencia para poder sacar conclusiones definitivas.

revocado

Y, aunque algunos sueños sí se cumplen, aquellos que no lo hacen son los que nos sirven de motor e ilusión para continuar y disfrutar del camino.

Porque este camino que elegimos es en realidad lo que llena nuestras experiencias cotidianas y aquello que consideramos objetivos, son sólo pequeñas paradas donde, si acaso, descansar el tiempo que sea imprescindible para seguir avanzando.

Sigamos caminando, pues.

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10 comentarios

  1. donde es?

    ________________________________

    1. Donde fue…

      El taller se celebró el domingo 22 de septiembre en Esta Es Una Plaza, un solar abandonado, ocupado y finalmente cedido por el Ayuntamiento, en la calle Dr. Fourquet, Madrid.

      Aquí tienes algo más de información sobre el espacio: http://estaesunaplaza.blogspot.com.es/2010/01/queremos-recordar.html

      Abrazo!

  2. Hola Miguel, enhorabuena por el artículo. Muy bueno, como siempre.
    Sólo un comentario sobre el “repretado”. En mi opinión el problema que comentas del exceso de abrasión del material al repretar y la consecuente mancha negra, no es el usar una herramienta metálica, de hecho creo que un correcto sellado de los poros sólo se consigue con el metal, sino el hacer demasiadas pasadas o aplicar demasiada presión. También el no mojar la herramienta al hacerlo acelera la mancha. Otro factor importante es el punto de endurecimiento del revoco a la hora de repretarlo, hay que estar muy fino, pues si está demasiado fresco se levanta y al estar demasiado seco es cuando el rozamiento provoca la mancha.
    Gracias por tu generoso trabajo de difusión.
    Un abrazo.

    Miguel

    1. Aquí hay debate :)

      La primera persona que me comentó lo del ennegrecimiento fue Guille, al haberoslo advertido Laurent durante el taller de revocos en el que participasteis. Lo hizo durante las prácticas de revocos en el taller de palla y aprovechamos para utilizar el fratás de madera para ver si igualmente se oscurecía la superficie y no parecía hacerlo.

      Creo que el metal es el material que produce tal efecto, aunque con las precauciones que comentas se consigue evitar la mancha.

      Curiosamente, también leí esta semana el libro de revocos de Minke para preparar el taller y mencionaba igualmente el problema de usar herramientas de metal.

      Ojalá hubiéramos tenido algún fratás en EEUP para experimentar in situ :)

      Muchas gracias por tu aporte!

      Abrazo!

      1. Estirando un poquillo el tema, ya que estamos…. jeje.
        También opino que es el metal (o el uso descuidado del metal) lo que provoca la mancha. Hasta ahí de acuerdo.
        Lo que no tengo claro es que se consiga el sellado de los poros con un fratás de madera. De hecho en algunos documentos se refieren al acabado fratasado como un acabado plano pero no liso. En un catálogo de una empresa de revocos encontré esta cita: “este tipo de morteros proporcionan un acabado fratasado; si queremos una terminación lisa, a continuación pasaremos la llana sobre el mortero fratasado”

        En fin…. como dices, lo mejor será experimentarlo y salir de dudas..
        Un abrazo

        Miguel

  3. Guillermo Sánchez · · Responder

    Buenas tardes compañeros del baro y amigos del alma ;)
    Por comentar y sin ánimos de pinchar os diré que la mancha negra sí que apareció con la llana de madera cuando hicimos la prueba, lo único que hicieron falta más pasadas para ello. La explicación es que el metal se calienta antes que la madera… la mancha aparece porque la arcilla SE QUEMA (justo este fin de semana hablé con Laurent de esto, entre otras cosas) Coincido con Miguel en que la humedad del revoco a la hora de repretar también incide en la aparición de la susodicha manchita. Para evitar dicho efecto basta con lubricar el revoco a la hora de repretar (solución de agua con celulosa por ejemplo).
    Nos vemos en la plaza!! ;)

  4. Mariana · · Responder

    Hola a todos,
    Muchas gracias por compartir vuestra experiencia, es muy interesante! Me interesa el tema de la babaza de paja: cómo la hacėis? Ha funcionado bien como impermeabilizante después de estos meses? Muchas gracias.

    1. Hola Mariana,

      La babaza de paja se consigue dejando fermentar la paja en agua. El secreto está en conseguir la proporción perfecta entre paja y agua para que el “gel” no quede muy diluido.

      Estoy preparando un nuevo artículo con algunas conclusiones sobre el resultado del revoco. Espero tenerlo listo a lo largo de esta semana.

      Abrazo.

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