Apagado de cal aérea

Una liturgia mágica de muerte y resurrección, el eterno retorno presente en las antiguas religiones.

Preciosa evocación romántica de Ignacio Gárate sobre el ciclo de la cal que, traducido a insípidos términos químicos viene a resultar tal que así:

CaCO3 + calor → CaO + CO2

CaO + H2O → Ca(OH)2 + calor

Ca(OH)2 + CO2 –> CO3Ca + H2O

En el video vemos un ejemplo de la reacción exotérmica que se produce durante el apagado de cal. La demostración formó parte de unas jornadas de revocos y estucos tradicionales impartidas por Francisco González Yunta de Proiescon S.L.

Mediante el aporte de agua a la cal viva, obtenemos el hidróxido de calcio o cal apagada. Existen tres procedimientos para realizar el apagado: Aspersión, inmersión y fusión en silos.

El tiempo ideal de permanencia de la cal apagada en los silos es fuente de grandes contradicciones. Tratados romanos apuntan el período de tres años como el mínimo plazo de almacenaje, la leyenda asegura que Miguel Angel utilizó cales con treinta años de ensilado para la realización de los frescos de la Capilla Sixtina, Mazzochi aconseja un período de tres meses y, en la actualidad, se recomienda un período de seis meses de permanencia.

El envejecimiento de la cal produce una transformación de los cristales de hidróxido cálcico, que tienen forma de prismas hexagonales anchos, en placas hexagonales muy finas, pequeñas y con mucha superficie específica. Tanto la forma y tamaño, como la gran superficie específica, hace que las placas de cal retengan en sus paredes láminas de agua de modo que esto les permite a las pastas ser muy plásticas.

La carbonatación se produce en húmedo, el CO2 se tiene que disolver en agua y combinarse con calcio, también disuelto de las placas de hidróxido cálcico, y a partir de la solución acuosa crecen los cristales de carbonato cálcico. De modo que una cal envejecida carbonata más rápido que una joven, esto puede explicar algunos de los fallos de restauraciones con mortero de cal aparentemente tradicionales.

La forma en la que crecen los cristales de carbonato cálcico también es importante, siendo la mejor para la resistencia una forma plana de caras paralelas. Esta forma se ve favorecida en las cales tradicionales, pues los cristales de hidróxido en forma de placa hacen de núcleos de cirstalización y el carbonato tiende a seguir su patrón de forma. El proceso de envejecimiento se empieza a notar a partir de los seis meses de almacenado.

Investigación llevada a cabo por el profesor David Sanz.

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

  • GARATE ROJAS, Ignacio. Artes de la Cal. Munillaleria, 2002.
  • VITRUVIO POLIÓN, Marco. De Architectura. 15 a.C.
  • VILLANUEVA, Juan de. Arte de Albañilería. 1827.
  • MAZZOCCHI, L. Cales y Cementos. Gustavo Gili, 1933.
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3 comentarios

  1. interesante, graias

    1. Gracias a ti, Pedro.
      Un saludo!

  2. […] ha dicho!). Como sabemos, la cal aérea sigue un ciclo de muerte y resurrección que ya comentamos en otra ocasión. Este proceso de carbonatación es lento y la técnica GREB lo “estimula” gracias […]

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